Súper Niño: la Provincia destina más de $2,3 billones a un plan de prevención

Con el fenómeno ya en fase de “fuerte intensidad” según el SMN, la Provincia puso en marcha un plan de prevención de más de $2,3 billones. En paralelo, reclama a Nación fondos para obras hídricas que, según datos oficiales, se ejecutaron solo en un 31%.

El Servicio Meteorológico Nacional (SMN) confirmó que El Niño atraviesa una fase “de fuerte intensidad” y que hay un 100% de probabilidad de que se mantenga y siga intensificándose entre octubre y diciembre de 2026. Frente a ese escenario, la Provincia de Buenos Aires puso en marcha el Plan Provincial de Políticas de Prevención y Mitigación del Fenómeno del Súper Niño.

El gobernador Axel Kicillof presentó el plan el 26 de agosto en la Casa de Gobierno, ante más de 40 intendentes. Prevé una inversión superior a los $2,3 billones entre todas las áreas del Gobierno bonaerense y se organiza a través de una mesa interministerial que mantiene contacto directo con los 135 municipios.

Qué es El Niño y qué se espera

El Niño es un fenómeno climático que se produce por el calentamiento de las aguas del océano Pacífico ecuatorial y que altera los patrones de lluvia en distintas regiones del mundo, aumentando las chances de lluvias por encima de lo normal y de tormentas severas.

En la provincia de Buenos Aires, el pronóstico del SMN (Servicio Metrológico Nacional) anticipa lluvias superiores a lo normal en el este y el sudeste entre agosto y octubre, y en todo el territorio entre noviembre y enero.

Entre las zonas más expuestas, el Ministerio de Desarrollo Agrario bonaerense señaló la cuenca del río Salado, donde los suelos ya están saturados de agua, y las regiones Noroeste y Centro, por el riesgo para la producción agropecuaria.

Obras, monitoreo y equipamiento

En materia de obras hidráulicas, la Provincia trabaja en distintos puntos del territorio. En el Delta, avanza con el dragado y la limpieza de troncos en las islas, para reducir el impacto de las inundaciones y mantener la navegación. En San Antonio de Areco, la canalización del río Areco abarca 12,4 kilómetros y duplica el ancho del cauce, que pasa de 30 a 60 metros. Ya hay 9,5 kilómetros terminados y la obra beneficia a más de 26.000 vecinos.

En el oeste bonaerense, sobre la cuenca del Salado, los trabajos incluyen el reacondicionamiento de los terraplenes de Guaminí y Carhué, la adecuación de 19 kilómetros del desvío del arroyo Pigüé y la limpieza de 24 kilómetros del arroyo Sauce Corto, en Coronel Suárez. Además, hay 22 bombas disponibles para emergencias. En el conurbano, en Llavallol (Lomas de Zamora), se amplían los desagües pluviales sobre la calle Melber, en una obra que beneficia a 2.500 vecinos.

Para anticipar las crecidas, la Provincia cuenta con un sistema de alerta temprana de 42 estaciones automáticas, con la meta de llegar a 250. A eso se suman un visor que da a los municipios datos de más de 400 estaciones meteorológicas y mediciones en 80 puntos de las cuencas.

Para la respuesta ante emergencias, dispone de 11 helicópteros, 427 embarcaciones de rescate, 543 vehículos y drones. También se realizaron jornadas de entrenamiento de rescatistas para inundaciones urbanas, como la del 1 de octubre en Benavídez (Tigre).

El plan contempla además 139 obras y proyectos contra el riesgo hídrico urbano, 7 estudios sobre desagües y defensas costeras, y 10 intervenciones regionales que todavía están por realizarse.

La disputa por los fondos

La preparación ante El Niño reavivó el conflicto entre la Provincia y el Gobierno nacional. El gobernador Axel Kicillof reclama dos fondos que, según el Gobierno bonaerense, Nación retiene.

El primero es el Fondo Hídrico, un fondo nacional destinado a obras hídricas en todo el país, que se financia con el 4,31% de lo que se recauda por el impuesto a los combustibles. La provincia denuncia que Nación retiene $293.000 millones de ese fondo. Datos de Chequeado citados por La Nación muestran que, desde fines de 2023, el fondo recaudó unos $375.400 millones y se pagaron $116.000 millones: lo que demuestra una ejecución de alrededor del 31%.

El segundo son $2,1 billones de Aportes del Tesoro Nacional (ATN). La Ley de Coparticipación reserva el 1% de lo que se coparticipa para atender “situaciones de emergencia y desequilibrios financieros” de las provincias, pero deja su reparto en manos del Ministerio del Interior. La asignación depende de una decisión del Gobierno nacional, y la Provincia sostiene que esos fondos le corresponden.

“Tenemos que prepararnos para un escenario que puede ser muy difícil”, advirtió Kicillof durante la presentación del plan. “Lamentablemente tenemos un presidente que niega el cambio climático”, agregó, y sostuvo que “no podemos aceptar que la Nación abandone sus responsabilidades”. El gobernador aseguró que la Provincia va a “seguir reclamando que nos devuelvan esos fondos”, que “tienen que ser utilizados para realizar las obras necesarias”.

Sin embargo, El Gobierno Nacional no respondió públicamente al reclamo por los fondos.

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