Del Conurbano al interior: el mapa bonaerense de la Marcha Federal Universitaria
La quinta Marcha Federal Universitaria de este jueves 15 de octubre volvió a colocar el financiamiento de la educación superior en el centro de la discusión pública. La movilización frente al Congreso estuvo acompañada por una agenda de protestas y pronunciamientos de universidades nacionales bonaerenses, que reclamaron recomposición salarial, actualización de becas y recursos para sostener sus actividades. El conflicto tuvo dos ejes: la exigencia de aplicar la Ley de Financiamiento Universitario y el cuestionamiento a las partidas previstas por el Gobierno nacional para 2027.
En La Plata, la jornada tuvo como antecedentes paros y una marcha de antorchas de la comunidad universitaria. La Facultad de Humanidades y Ciencias de la Educación de la UNLP dispuso la suspensión de actividades académicas y administrativas para este jueves y advirtió que las restricciones presupuestarias afectan tanto las condiciones laborales como el acceso, la permanencia y la graduación estudiantil. En Luján, la UNLu organizó su convocatoria al Congreso con autoridades del Rectorado, docentes y estudiantes, mientras que los nodocentes coordinaron su movilización con la FATUN; días antes, trabajadores y estudiantes habían realizado una acción de difusión en el centro de la ciudad.
Las universidades del Conurbano también desplegaron acciones propias. La Universidad Nacional de San Martín organizó una salida desde el Campus Miguelete en transporte público y reclamó el cumplimiento de las decisiones judiciales sobre financiamiento, además de salarios y becas. La Universidad Nacional de General Sarmiento difundió la convocatoria del Consejo Interuniversitario Nacional y señaló la falta de respuestas en las instancias paritarias y judiciales. En Florencio Varela, el Consejo Superior y los representantes gremiales de la Universidad Nacional Arturo Jauretche habían formalizado su adhesión desde septiembre, como parte de la preparación de la protesta.
En Mar del Plata, la preparación de la jornada reunió a las autoridades de la UNMDP, los gremios APU y ADUM y la Federación Universitaria Marplatense. “El presupuesto no alcanza”, sostuvo la rectora Mónica Biasone en la conferencia previa, donde explicó que las dificultades comprenden salarios, becas y obras. ADUM impulsó además clases públicas y actividades de extensión en calles y plazas durante los días anteriores. La convocatoria local, organizada desde el Complejo Universitario Manuel Belgrano hacia el Monumento a San Martín, expresó una preocupación que excede la negociación salarial y alcanza las condiciones de funcionamiento de la institución.
La Universidad Nacional del Centro articuló la protesta en Tandil, Azul, Olavarría y Necochea, precedida por conferencias regionales encabezadas por el rector Marcelo Aba y representantes gremiales y estudiantiles. Allí expuso una de las cifras que explican el conflicto: según su comunicación institucional, el CIN calculó necesidades por 11 billones de pesos para 2027, frente a una previsión del Ejecutivo de 7,2 billones. La diferencia de 3,8 billones equivale a aproximadamente el 35% de lo solicitado. Aba también cuestionó la falta de aplicación de una ley respaldada por el Congreso y vinculó el reclamo con el respeto a las decisiones de los poderes del Estado.
En Bahía Blanca, la Universidad Nacional del Sur construyó su convocatoria junto a gremios universitarios, representantes científicos y organizaciones estudiantiles. “La universidad cambia vidas”, afirmó el rector Daniel Vega al solicitar el acompañamiento de la comunidad, junto a la vicerrectora Andrea Castellano. Los testimonios y acciones bonaerenses que rodearon la marcha dejaron planteado un conflicto que continúa abierto: las instituciones reclaman recuperar ingresos y contar con previsibilidad para sostener carreras, investigación y políticas estudiantiles, mientras la discusión del Presupuesto 2027 traslada al Congreso una parte decisiva de esa disputa.
